viernes, 29 de enero de 2010


Pasaran mas de mil años, pasaran días y noches, y podrá pasar una eternidad sin que nos veamos, o incluso hablamos, pero, hay algo muy dentro de mi que lo supo en ese momento; cuando me besé con él, estuve pensando en ti. Permaneciste en mi mente, penetrante, clavado en mis pensamientos, sustituyendo sus brazos, besando mis labios; y fue la primera noche en la que estabas tan lejos de mi, pero a la vez tan cerca. Por un momento, las lagrimas pensaban atravesar mis mejillas, y aunque él me preguntara que es lo que me sucedía, jamás saldría de mis labios decir, que estaba pensando en ti.

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