lunes, 28 de diciembre de 2009

Dulce inocencia. Me encantaria volver a ser niña. Cuando uno es niño, todo se ve mas fácil, las tristezas no duran mas de dos segundos, y cualquier pequeñez puede servirnos para divertirnos - piedras, barro, tapitas -. Nos dormimos con facilidad, y de inmediato se abren las puertas de nuestra fantasías. Todo es un reto - un charco de agua, una montaña de arena, etc -, todo nos da miedo - oscuridad, inyecciones, pesadillas - y curiosidad - cosas prohibidas, lastimaduras, suciedad -. No conocemos la maldad, sino las pequeñas 'cagadas' - hacernos pis encima, romper algo -; vemos la belleza del fondo, y no nos importa el exterior (de grandes, solo pocas personas pueden apreciar lo bueno de la gente). Tenemos mas oportunidad de mostrar nuestras habilidades - ya sea dibujar una casita, inventar notas en la guitarra, tirarnos una bombita en la pileta -. Cuando somos pequeños, tenemos una vista particular del mundo, le buscamos el lado positivo, sin saber que es exactamente; y por supuesto, somos mas valientes de lo que parecemos, y siempre nos animamos a hacer de todo, porque no sabemos el significado de la palabra 'consecuencia'. Dulce inocencia, eso es lo que nos rodea de pequeños, y lo que me gustaria volver a vivir.

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