Perdón si me equivoco, y te genero mal
estar. Es que estoy patas arriba y a veces me cuesta volver al mundo real. No
cumplo siquiera las cosas que yo misma propongo. Cómo para no decepcionarme ¿No?
Qué mala que soy. Cuantas cosas que hago
mal. Tropiezo mil veces con la misma piedra. A esta altura me sangran los diez
dedos, y aún así, yo me sigo chocando la piedra. Pero vos, vos sí que sos
distinto a mi. Será por eso que dicen que los opuestos se atraen. O se
complementan. Vos tenes todo lo que yo no tengo. Sí que sos especial. Mi mundo
entero. Mi pedacito de cielo.
¿Por qué no me enseñas a ser mejor? No
te creo si me decís que te gusto como soy. A veces te hago mucho mal. Te hago
poner triste. Genero tus angustias y lamentos. ¿Por qué me querrías así como
soy? Imperfecta, bruta, llena de errores. Puedo admitir que siempre lo sigo
intentando. Que no bajo los brazos, quizás insulto, o amenazo con rendirme,
pero no lo hago. Quizás, vos seguís conmigo porque me miras ese lado. Mi lado
bueno.
Yo voy a cambiar, y ser mejor. Voy a
llenar de sueños y esperanzas cada cosa que haga. Me voy a esforzar. Pero vos,
por favor, no te vayas.

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